Una flor de hace 30.000 años

Científicos del Instituto de Biofísica Celular de la Academia Rusa de Ciencias han encontrado, en la madriguera de una ardilla ártica del Pleistoceno, frutas y semillas congeladas en el permafrost siberiano a 38 metros de profundidad durante más de 30.000 años. Y a partir de sus tejidos han logrado hacer crecer una planta con flores.

Se llama Silene stenophylla y es la planta más antigua que ha sido regenerada hasta ahora. Y lo que es más sorprendente: es fértil y produce flores blancas y semillas viables.

Svetlana Yashina, responsable del estudio, asegura que la planta regenerada es muy similar a su versión moderna, que aún abunda en la misma área en el nordeste de Siberia. Ella y su equipo encontraron el fruto después de examinar decenas de madrigueras fosilizadas ocultas bajo depósitos de hielo junto río Kolima, en Siberia, en sedimentos de entre 30.000 y 32.000 años de antigüedad.

Según explicaba Stanislac Gubin: “Las ardillas cavaron la tierra congelada para construir sus madrigueras, que tienen el tamaño de una pelota de fútbol, colocando paja primero y luego pelaje animal para crear una cámara perfecta de almacenamiento a varios grados bajo cero; es un criobanco natural”.

Fuente: Muy Interesante

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